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Quedarse en la parte de atrás del



Quedarse en la parte de atrás del pelotón es algo que siempre me ha gustado.  Pararme, sacar la cámara de la mochila, disparar, recoger y volver a incorporarme al grupo. Retomar la conversación o apretar la marcha y llegar al grupo asfixiado, esas son las dos opciones.
Pero cuando vas con este tipo de pelotones, sabes que al llegar a la cima te los encontrarás. Te sientes protegido y cuidado por el resto de compañeros. También sabes que pueden contar contigo, que compartirás avituallamientos, que intercambiaras track y nuevos caminos.


Comentarios

  1. ¡ja,ja! Y también es archisabido que nada más que llegues a ellos y sin que apenas te dé tiempo a dar buena cuenta del plátanu que previamente y con grandes esfuerzos has conseguido sacar del bolsillo trasero de tu maillot, ni tampoco a recuperar un poquitín del resuellu perdido, ellos, o uno de ellos, en medio del sano cachondeo dejará oír su voz y con un "¡acaba de llegar el que faltaba, venga vamos que tengo que arribar a casa antes de...!" emprenderán la marcha.
    Muy bueno, Jose

    Saludos del becariu




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Suena bien esa guitarra y la voz desgarrada de esos dos.

¡Vaya día!

Lo veía todo negro. Mi Linda Pulgosa en el taller. Mi querida Lumix dandome la lata. El arroz pegado en el fondo de la satén. Para colmo una de mis dos jarras de cerveza se me hizo añicos( que risa jajaja) y el fondo del fregadero lleno de loza de mi vajilla duralex de la década de los 80. Pero como hay que buscar lo positivo de todas las situaciones, la tarde es soleada y calurosa y eso me permite salir a tomar el aire a la orilla del mar. Me tumbo en el césped y la luz del atardecer acaricia mis pies. Entonces me doy cuenta de que lo negro es blanco y lo blanco es negro. Que lo que apreciaba era simplemente una imagen que había creado en mi cerebro y que con otro filtro, la cosa sería totalmente diferente. Mi mente tenía que ser fuerte y mi corazón tenía que ser sensible.Mi cámara me lo ha confirmado y te lo demostrará si ves el post que he programado para esta noche.

Esos 4 segundos en los que el atardecer es del color que a tí te de la gana