Ya se acaba el día y ha sido un perfecto día de otoño. Sentado delante de mi ordenador busco una imagen, una imagen para ilustras la preciosa canción que acaricia mis oídos. Los auriculares me aislan totalmente del exterior y ese solo de guitarra tan dulce te hace sentir muy bien. La escucho una y otra vez mientras aporreo mi portátil. Y ahora y hoy toca dejar la mente en blanco y escuchar y escuchar esa virtuosa guitarra.
Como único objetivo, dejar testimonio de lo que suena a nuestro alrededor

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