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Mi querida Zen y su pastilla de azucar.

Mi querida Zen ha vuelto de un gran viaje. Su primer gran viaje. Grandes espacios y grandes momentos. Es la imagen de un sueño que ha tenido que esperar un año para ver la luz. Historias sobre ruedas. Historias rodando. Al igual que cambia el firme sobre el que se desplaza , van cambiando las sensaciones que nos invaden. Con sus compañeras de viaje descansa del duro recorrido del día. Son travesías en las que nos  descubrimos rodeados de bellezas. Una pastilla de azúcar, como dice la canción, para nuestra vida. mientras escuchábamos esta canción compartíamos grandes momentos y todo con algo imperceptible que nos une.
Mi querida Zen descansaba en SON y era cierto que el sueño se estaba cumpliendo y como toda noche y todo sueño, ha pasado por distintas fases y ha tenido distintos episodios que mi cabeza todavía esta digiriendo. Tiempo tendremos a comentar, descubrir y reconocer lo que hemos vivido. De momento un poco de chapa y pintura para mi cuerpo y mi compañera de viaje.

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Suena bien esa guitarra y la voz desgarrada de esos dos.

¡Vaya día!

Lo veía todo negro. Mi Linda Pulgosa en el taller. Mi querida Lumix dandome la lata. El arroz pegado en el fondo de la satén. Para colmo una de mis dos jarras de cerveza se me hizo añicos( que risa jajaja) y el fondo del fregadero lleno de loza de mi vajilla duralex de la década de los 80. Pero como hay que buscar lo positivo de todas las situaciones, la tarde es soleada y calurosa y eso me permite salir a tomar el aire a la orilla del mar. Me tumbo en el césped y la luz del atardecer acaricia mis pies. Entonces me doy cuenta de que lo negro es blanco y lo blanco es negro. Que lo que apreciaba era simplemente una imagen que había creado en mi cerebro y que con otro filtro, la cosa sería totalmente diferente. Mi mente tenía que ser fuerte y mi corazón tenía que ser sensible.Mi cámara me lo ha confirmado y te lo demostrará si ves el post que he programado para esta noche.

Esos 4 segundos en los que el atardecer es del color que a tí te de la gana