Espectadores acostumbrados a otro tipo de hokey se quedaba sorprendidos al ver el manejo de las bicicletas y la habilidad de los participantes para hacer de un deporte para ricos el polo, una diversión de bajo coste. Reglas muy sencillas y tres jugadores por equipo con el objetivo de meterla en la portería contraria, hacen que todo este deporte esté arrasando entre los jóvenes de las grandes ciudades.
Como único objetivo, dejar testimonio de lo que suena a nuestro alrededor
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