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Ecce Homo. Noreña 2010.No estaba hecha para mi.




























Lo que sucedió el sábado pasado sabia que tarde o temprano tendría que llegar. Un gran día para andar en bici y una buena compañía pero alguien no había pensado en mi problema. Por el altavoz de la organización nos comunicaban que la ruta tenia dos alternativas. En un punto de la travesía podríamos seguir las flechas verdes para la ruta sencilla y flechas rojas para la ruta más dura.
Pero ¿qué pasa con los daltónicos?. Llegado el momento no sabia que flecha estaba siguiendo. Al final resultó que las flechas que me guiaban eran verdes. Todo esto sumado a un pinchazo de ultima hora hizo que llegase a la meta cuando ya se había ido todo el mundo. El arco de salida había volado, mis amigos ya estaban duchados y sus bicicletas relucientes. Por suerte todavía quedaba fruta y un delicioso bollu preñau en la mesa de inscripciones y algún que otro amigo que me recibió con una sonrisa en la cara y un casco de bicicleta en la mano. ¡Gracias Franchu!


Comentarios

  1. La verdad es que yo estoy totalmente en contra de la pintadas en el suelo (ni hablar de las pintadas en piedras o en arboles !!!!).
    Me cuesta mucho ver las marcas.... prefiero mil veces poner cintas... luego se recogen y queda todo la mar de limpio. :-D

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  2. jo, lo siento! pero de todas formas lo importante es acabar, sea como sea, y disfrutar del recorrido!!

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  3. Haberle cogido la rueda a cualquier galgo de pierna afeitá y cara de mala ostia. Seguro que hubieras acertado con la ruta roja...

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  4. Mira que perdese en Noreña con la cantidad de bares que hay, a saber pa quien o pa cuala estarias mirando

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Esos 4 segundos en los que el atardecer es del color que a tí te de la gana