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¡Que suerte salir con chicos que bajan a cuchillo!


Siempre me pasa lo mismo. En las subidas vamos hablando,nos paramos a hacer fotos. En ocasiones hasta me da tiempo a relajarme, ver el paisaje, beber, evacuar liquido etc.
Pero cuando se inicia la bajada, estos chicos se vuelven locos. No me da tiempo a subirme a la bici y ya no veo nada. una estela de polvo en el camino y poco más. Afortunadamente me brindan la oportunidad de bajar a mi ritmo, parar cuando no lo veo claro, bajarme de mi bici cuando tengo panico y ver por donde pasamos para contárselo al final de la etapa.
Ellos me esperan abajo para comentarme lo de aquel salto, lo de la rama que lo ponía complicado y lo de aquel sitio en el que casi se van al suelo.
Yo no tengo otro remedio que disfrutar con sus comentarios y poco a poco vencer mi timidez en este tipo de caminos.

Comentarios

  1. Siempre será, no obstante, un placer bajar contigo a nuestro ritmo, eso si, sin poder hablar por el apriete de la mandíbula.

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  2. Anónimo4/6/10 19:32

    Es cierto, bajan a cuchillo, por eso vale mas hacerse a un lado y bajar a salvo de la presión de sentir a tu espalda las derrapadas y el temor de padecer adelantamientos imposibles. Jose Luis.

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