Mi compañera de viaje el fin de semana pasado. Una bicicleta con más de 50 años me ha llevado por los viñedos del Bierzo con la calma y el buen espíritu que deseábamos. Frenos poco precisos, unos rodamientos muy desgastados, la dirección que ya se ha hecho mayor y unos rastrales DESGASTADOS POR EL PASO DEL TIEMPO, han sido los compañeros de viaje. Puedo asegurar que estas armas son suficientes para llenar de satisfacción al bicilover que escribe estas lineas. Como decía aquel compañero: " El viaje lo hacen los compañeros, lo demás lo vamos encontrando". Lo cierto es que volvemos con la satisfacción del reencuentro con buena gente y el sabor de las tremendas empanadas, las abundantes sardinas y con el número 1906 fijado en nuestra retina.
Como único objetivo, dejar testimonio de lo que suena a nuestro alrededor