En ocasiones en las salidas con tus amigos surgen situaciones comprometidas y de las que difícilmente sabes salir. En una bajada arriesgada al principio todo son risas. ¡A ver quien llega primero! Es el grito que se oye cuando la pendiente empieza a ser pronunciada. Con el paso de los metros nuestras bicicletas empiezan a tomar velocidad, y las risas se convierten en rechinar de dientes y olor a ferodo El grupo se va estirando y los más hábiles se van perdiendo en el horizonte. Si la zona se hace más complicada, las piedras son más despiadadas y hay dificultades añadidas la cosa se pondrá realmente fea. En ocasiones vas al lado de tu mejor amigo y esas dificultades hacen que le puedas complicar la manera de negociar las curvas y en otras ocasiones puedes llegar a provocarle una caída. Las consecuencias pueden ser, desde un fuerte susto, hasta una lesión de importancia. Primero toca preocuparse por el accidentado, después por su montura y por ultimo solo te queda lamentarte por la estu...