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Una bonita reflexión para apagar la luz de nuestra lamparilla .

Antes de atravesar la puerta del jardín, el forastero supo que había caído bien al Duque. Una corriente de simpatía se estableció inmediatamente entre los dos. Durante tres largos días pasearon juntos en silencio. Acompasado el paso, cada uno ensimismado en sus propios intereses, se detenían al unísono a oler el mismo tomillo y a beber de la misma fuente. Acrecentada por los sucesivos encuentros, la amistad se perpetuó mientras ambos vivieron. Aquel mastín blanco tenía una verdadera y auténtica nobleza.

Mientras Estefanío busca el sueño

¡La vida en blanco y negro

Corrían las últimas horas de mi cálido fin de semana. Estaba sentado en una terraza saboreando un café con leche y pensando en mis cosas. Llegó con la gracia de un encantador de serpientes, me miró a los ojos e inundo mi planeta con una alegría inusitada para una persona en su situación. Se presento muy educadamente, pretendía invitarme a una consumición. Se sentó delante de su vino con casera y entre Winston y Winston nos pasamos un par de horas de conversación. Para ser precisos, me pase dos horas escuchando capítulos de su vida.Estefanío es una persona con una cultura por encima de la media, con una capacidad de expresarse muy notable y con una vida llena de experiencias. Saliendo de Cabrales ha pasado media vida entre fogones. Ha trabajado en los mejores restaurantes de Santander y de Madrid.¿Te suena La Dorada?. Y a mitad de su vida se encuentra sin techo, sin cariño, sin dinero y con la única amistad de los que comparten su misma situación. Una hija preciosa que lleva en su móvil...

Una nueva lección

Era la primera vez que mi flamante Linda Pulgosa hacia una salida con los muchachos de Pelayo. Una simple llamada telefónica del macho alfa sirvió para amalgamar a 10 bicilovers en los alrededores de Pola de Siero. Le sorprendió lo sencillo que es sintonizar con ellos. Le sorprendió el buen recibimiento que tuvo. Se sorprendió al ver bicicletas con tanto pedigrí. Todas llenas de componente sofisticados y con diversas suspensiones con sistemas HMP, SLR o algo parecido( que nos lo explique Chema). Nunca había disfrutado de un tipo de ruta de esas características. Caminos comarcales, rápidos, sinuosos, muy divertidos y con constantes subidas y bajadas. Se atravesaron pequeños bosquecillos con mucho encanto y con una luz que nos anunciaba el cambio de estación. Pero lo que más le sorprendió a mi, cada vez más querida bicicleta, fue el colofón final. La llegada a Pola de Siero se hizo por el trazado del Camino de Santiago y la sensación final, fue la de encontrarnos en el Pórtico de ...